INTRODUCCION:

El Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Palencia es una corporación de derecho público que agrupa y defiende la profesión y garantiza tanto la titulación de sus miembros como el ejercicio de la profesión.

  • QUE ES UN ARQUITECTO TÉCNICO
  • LOS COLEGIOS PROFESIONALES
  • COLEGIACION OBLIGATORIA Y UNICA
  • HISTORIA DE LA PROFESIÓN
  • CÓDIGO DEONTOLÓGICO  

    VISADO COLEGIAL. BASE LEGAL

    Consolidación legal y base jurídica actual:

    El Visado es regulado, con rango de Ley, por primera vez, en la Ley 2/1974, sobre Colegios Profesionales, aún vigente, al establecer, en su Artículo 5º (Apartado p), “Corresponde a los Colegios Profesionales el ejercicio de las siguientes funciones... Visar los trabajos profesionales de los colegiados, cuando así se establezca expresamente en los Estatutos generales.”, cual es nuestro caso.

    Así, en el Artículo 7, 2 a) de Los Estatutos del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Palencia, se establece textualmente:

    "Visar las comunicaciones de encargos profesionales recibidas de los colegiados y la documentación técnica en que aquellos se materialicen. La comunicación se documentará por medio de la nota-encargo y presupuesto requerida por la Ley y establecida con arreglo a las directrices de los Consejos, General y Autónomico".

    Desde un punto de vista legal, su exigibilidad, aparte de la estatutaria, cuya base jurídica ya hemos visto, viene regulada en múltiples disposiciones de tipo general, que establecen los actos facultativos y su control, de las que, a continuación, extractamos las más características.

    Así, la Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación, en su artículo 10, El Proyectista, establece que son obligaciones de éste “Estar en posesión de la titulación académica y profesional habilitante... y cumplir las condiciones exigibles para el ejercicio de la profesión” (apartado 2.a de dicho artículo) y “Redactar el proyecto con sujeción a la normativa vigente... y entregarlo con los visados que en su caso fueran preceptivos” (apartado 2.b), mientras que en su artículo 12, El Director de Obra, establece, entre sus obligaciones, “Estar en posesión de la titulación académica y profesional habilitante... y cumplir las condiciones exigibles para el ejercicio de la profesión” (apartado 3.a de dicho artículo) y “Suscribir el acta de replanteo... conformar las certificaciones... y la liquidación final... con los visados que en su caso fueran preceptivos” (apartados 3.e y 3.f).

    Con ello, para las obras de Edificación, tanto de promoción privada como pública, han quedado regulados, de modo muy reciente y con rango de Ley, los actos facultativos y su control colegial, lo que constituye una completa consolidación de ambas figuras.

    La Jurisprudencia confirma plenamente lo que antecede, puesto que el propio Tribunal Supremo ha reconocido, de forma expresa, la naturaleza, función y obligatoriedad del Visado Colegial en reiteradas Sentencias, de las que, a continuación, glosamos las más significativas:

    Así, en Sentencia de 30 de junio de 1980 señala “la Sala ya ha declarado que el “visado” no es un mero acto de sellado de la documentación en que se plasma el trabajo profesional de los Arquitectos, sino que propiamente constituye un acto de control mediante el cual el Colegio comprueba y acredita la adecuación de un trabajo a la normativa general y corporativa que lo regula; en definitiva, el visado supone la aprobación del proyecto o trabajo facultativo desde las ópticas de:

    1) identidad y habilitación facultativos,

    2) corrección e integridad formal y apariencia de viabilidad legal del trabajo, y

    3) observancia de las normas colegiales para los encargos y contratación de los servicios profesionales, lo cual patentiza que, con el visado, se propone, entre otras finalidades, comprobar y garantizar la habilitación suficiente del autor del proyecto, habilitación que se compone de elementos positivos: titulación, colegiación..., y negativos: carencia de sanción disciplinaria o inexistencia de incompatibilidades, etc. ...”.

    Adicionalmente, en Sentencias de 30 de enero de 1990 y de 10 de octubre de 1990, la Sala Tercera define el Visado como “en primer lugar es un acto autentificador que viene a constatar que el proyecto es de quien lo firma, es decir de quien suscribe su autoría. En segundo lugar es un acto de control colegial que comprende las siguientes áreas de intervención: titulación del autor del proyecto, colegiación del mismo, ejercicio legítimo de la profesión privada, ausencia de incompatibilidades por parte de su autor, y examen del contenido de los proyectos, limitando tal control al cumplimiento de sus exigencias formales o, lo que es lo mismo, a ratificar que el proyecto técnico contiene todos los documentos exigidos para ello”, ratificando que el Visado Colegial se muestra como un eficaz instrumento para que los Colegios puedan cumplir una de sus funciones más importantes, cual es la de velar por el correcto ejercicio de la actividad profesional.

    Hay que recordar, al respecto, que la Ley de 13 de febrero de 1974, después de definir en su artículo 1 a los Colegios Profesionales como Corporaciones de Derecho Público, amparadas por la Ley y reconocidas por el Estado, con personalidad jurídica propia y capacidad para el cumplimiento de sus fines, en el 5, apartado q), les faculta “para visar los trabajos profesionales de los colegiados”.


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